Gestión diaria
Reducir los errores de cobro: siete causas, siete soluciones
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Un error de cobro entre cien ventas parece poco. En un año, son varios miles de euros y tensiones innecesarias. La mayoría tienen causas concretas.
Dar el cambio de memoria
Es la primera fuente de error. Solución: pasar siempre por la pantalla de pago, introducir el importe recibido y leer el cambio mostrado.
Los precios que cambian y no se actualizan
Un precio modificado en la etiqueta pero no en la caja, o al revés. Solución: un único lugar de referencia -la caja- y etiquetas generadas desde ella.
Los artículos introducidos a mano
Introducir un importe libre invita al error de tecleo. Solución: botones para los artículos habituales, escaneo para el resto.
Los descuentos concedidos sin registro
Un “le hago un precio” no registrado falsea la caja y el margen. Solución: un botón de descuento, con motivo, visible en el informe.
Las anulaciones opacas
Anular una línea sin que quede constancia abre la puerta a los abusos. Solución: las anulaciones quedan registradas, contabilizadas y consultables.
El IVA mal asignado
Un artículo al 6 % cobrado al 21 % (o al revés) al introducirlo manualmente. Solución: el tipo va asociado al artículo, no se elige sobre la marcha.
El cansancio de las horas punta
En las horas punta, todo va deprisa. Solución: una interfaz con botones grandes, pensada para usarse sin pensar, y el cambio siempre visible en pantalla.